La Chiesa della Madonna dell'Orto (Iglesia de la Madonna dell'Orto) es una pequeña obra maestra de la arquitectura barroca, sobre una planta arquitectónica de tipo basilical de finales de la Edad Media. En su interior albergaba valiosas pinturas, entre ellas el Ángel Custodio de Pietro Novelli. Los mármoles incrustados de los altares y el suelo de mayólica aún enriquecen el espacio interior. La iglesia cuenta con una historia antigua y fascinante. Según la tradición, en la época normanda, las mujeres de "mala reputación" eran recluidas en el huerto (orto) del que recibe su nombre. Al parecer, en el muro del recinto existía una pequeña capilla con una imagen de la Virgen, sobre la cual se construyó la iglesia actual en 1619, con ampliaciones posteriores, siendo confiada por Venero a los doctos canónigos de la Colegiata. A finales del siglo XVIII, los escrúpulos moralistas de la época llevaron al párroco a cubrir las imágenes de desnudos del techo, consideradas inmorales, las cuales han salido a la luz gracias a una reciente restauración.
La iglesia se encuentra en el barrio de las Turbe, desarrollado en el siglo XVI en la parte alta de la ciudad. La zona, que se encontraba en mal estado y aislada del resto del municipio debido a sus calles estrechas y empinadas, recibió el nombre de Turbe por la palabra turbolenza (turbulencia) o conmoción. El arzobispo y el pretor de la época habían decidido trasladar a las familias numerosas y necesitadas que vivían alrededor de la catedral a un espacio más al norte, para que los forasteros pudieran visitar la catedral en paz. En el siglo XVII, el tañido de la gran campana, entregada a los Capuchinos para el monasterio, con repiques horarios desde las tres de la mañana, contribuyó al alboroto dentro de este distrito. Esta zona urbana densamente poblada siempre había sufrido por la falta de agua. Para eliminar este inconveniente y evitar que las mujeres tuvieran que deambular por las calles aún escarpadas para sacar agua, el arzobispo Testa mandó construir allí una fuente en el siglo XVIII, de la cual hoy solo queda un edículo votivo en la cercana Via Miceli.